La realidad sigue siendo un paraíso político controlado por turnos, como el vaivén de una campana, con el badajo una vez hacia la derecha, una vez hacia la izquierda, pero auspiciada por la misma vibración de vacío, de desigualdad, de engaño, de opresión de las mentes.
Por Raquel Paricio | HumanismeEmergent.org | Pressenza IPA | La Tercera información | WebIslam | Utopía | Scoop | AlternativeWeb |

