Investigación, análisis y opinión del humanismo contemporáneo


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Los aliens según Hollywood y las autoridades

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Por Raúl Woo | humanismeemergent.org para las revistas ACO |

Novedades sobre el tema extraterrestre desde la narrativa audiovisual contemporánea y los archivos del FBI.

En lo que va del año, tres filmes estadounidenses estrenados en España y una serie para televisión producida por Spielberg que se estrenará en junio, ponen nuevamente de moda el tema de la invasión del mundo por entidades extraterrestres.
Las películas son Monsters, Skyline y Batalla Los Ángeles. La primera, de bajo presupuesto, aborda el tema con cierta originalidad, una nave estadounidense de recuperación exobiológia se accidenta en México dando lugar a una infestación de bichos gigantes que obliga a evacuaciones progresivas de gran parte del país y sur de EEUU. Traídas contra su voluntad, las entidades no constituyen una civilización sino unas colonias de animales raros tratando de adaptarse al nuevo medio, y entre los que tiene que circular evitándolos la pareja protagónica en su vuelta a casa.

Skyline y Batalla Los Ángeles son filmes de gran presupuesto y efectos digitales que siguen el modelo de La Guerra de los Mundos de HG Wells de 1898, llevada a la radio en 1938 por Orson Welles y al cine en 1953 por un técnico de efectos especiales, y en 2005 por Steven Spielberg. Si V-2010 es una aproximación política al tema del contacto extraterrestre con sus simulaciones, engaños y cortejos propios de una "diplomacia" entre mundos, Skyline y especialmente Batalla Los Ángeles son el viejo género bélico de los años 50, narradas desde la agitación confusa del ciudadano que no termina de entender qué está pasando.

Capaz de invadir cualquier territorio del planeta y blindar el propio, la ocupación del suelo patrio estadounidense está sólo al alcance de fuerzas armadas extraterrestres. Así, Fallig Skies, la nueva serie de gran presupuesto de Spielberg, se desarrolla seis meses después de la invasión con los vecinos ya organizados como resistencia y luchando por acopiar alimentos, armas y recursos de supervivencia, mientras son perseguidos con cañones láser por los suburbios. Uno se pregunta como en Skyline y Batalla Los Ángeles ¿qué interés estratégico puede tener para una raza capaz de desplazarse entre dimensiones o sistemas estelares el control de una determinada comisaría o de un motel de mala muerte en Long Beach?

Simultáneamente y como si fuera parte de una promoción hollywoodense del tema extraterrestre, el FBI acaba de desclasificar y publicar en su sitio de internet una serie de documentos hasta ahora secretos que, según afirman, prueban la existencia de seres alienígenas con forma humanoide. Se trata de informes sobre la recuperación de cuerpos de tripulantes de ovnis estrellados en Roswell en 1947. Incidente famoso entre los investigadores incluso entre el público, pero desmentido, ocultado y ridiculizado por las autoridades desde entonces. Esta desclasificación de documentos no es la primera, en diciembre de 2010, el ejército de Nueva Zelanda desclasificó cientos de informes militares sobre presuntos avistamientos de ovnis y encuentros con aliens. Desde el 2004, México, Brasil, Perú, Chile, Francia, Irlanda, Gran Bretaña, Ecuador, Dinamera, Canadá, Argentina y Suecia han efectuado desclasificaciones de este tipo de informes.


raulwoo@gmail.com



VideoFORUM con Fernando Lira: "Pisagua, una historia no contada"

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Comienza la
temporada de
VideoFORUMS
Viernes 11
marzo 2011
19:30h
Entrada gratis
Passeig Verdum, 11
Local 6 Interior (detrás Juguetes DRIM)
08024 Barcelona


VideoFORUM con Fernando Lira
“La verdadera libertad, no llega cuando se abre la puerta de la celda sino cuando llega la verdadera reconciliación interior”
“Pisagua: Una historia no contada”
Dirigida por Carlo Messina. Chile, 2007

Los protagonistas de esta historia, miembros del Movimiento Humanista, pasaron por la Policía de Investigaciones, el Estadio Chile y finalmente por el campo de concentración de Pisagua. Un viejo recinto de tres pisos del pequeño pueblo costero, que llegó a alojar a más de quinientos prisioneros. En el segundo y tercer piso había ocho celdas de aproximadamente cuatro por diez metros, en las cuales eran encerrados hasta veinticinco prisioneros. En el primer piso, se encontraban Las Catacumbas, 10 celdas de dos por cuatro metros en donde permanecían los prisioneros incomunicados. En las celdas Nº 1, 2, 3 y 4 estuvieron recluidos cerca de un año cuatro siloístas; Bruno von Ehrenberg, Nills Küpffer, Leonardo Espinoza y Fernando Lira, quienes a diferencia de muchos otros chilenos lograron sobrevivir a esta experiencia. En este documental habla Fernando Lira quien nos muestra su propia mirada de lo acontecido. Nos pasea por una historia que a pesar de ser desgarradora, abre el presente, y nos invita a construir un futuro más humano y sin violencia. Aquí se muestra lo brutal, pero también lo humano. De lo que puede llegar a incubar el silencio de los recuerdos. Se habla del resentimiento, que nos mantiene atrapados en el pasado, de la violencia interna que puede nublar el presente y condicionar el futuro.
“Pisagua, una historia no contada” muestra un episodio de la historia del Movimiento Humanista y espera ser un aporte a la recuperación de la memoria histórica en Chile. Una forma de impedir el olvido y entregar a las nuevas generaciones una visión humanista sobre el tema de los DDHH.


Avatar: Percepciones extendidas para una realidad desconocida

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Por Raquel PARICIO | humanismeemergent.org


A veces arriesgar merece la pena. Después de haber oído sólo críticas de AVATAR sobre lo bien hecha que está la película, dudé de si era capaz de pasarme dos horas y media ante una retahíla de efectos generados estupendamente. Pero el riesgo siempre tiene su recompensa, así que jamás me quedaría sólo con mencionar la maravilla de producción, que crea el ilusionismo en cuanto a lo que es real y lo que es generado artificialmente, sobretodo de los personajes así como en la exquisitez de los parajes naturales, donde la sensibilidad de los efectos podría afectar a cualquier sistema nervioso, pero que sin embargo adolece del recurso que promete la inmersión en 3D, pues pocas escenas la explotan adecuadamente. Así que superada la fase de fascinación tecnológica, sólo se sobrevive a la película porque realmente, como toda película de ciencia ficción te promete una nueva visión de la evolución del ser humano, un futurible del que esperas tener más información sobre cómo arreglártelas en este planeta para poder pasar a otro estado, mejor o peor.

A pesar de que los comentarios a favor del contenido que he podido leer se basan sobretodo en hacer eco de la importancia de la protección del planeta, esa suerte de ecologismo que ahora nos culpabiliza a todos de los errores de “algunos” y que nos hablan de esa autorregulación inteligente que tiene la naturaleza y que al parecer responde también ante cualquier agresión, preferiría destacar los elementos más humanos, o dado el caso, quizá sobrehumanos, de la película. Quitando toda la parte bélica, propia de un guión que espera sostenerse económicamente, el belicismo pasa a un segundo plano, y se convierte en esa mosca molesta que va empañando la visión cuando lo que quieres ver es lo que hay detrás del cristal. Pues tras ese cristal, aparece el bosque encantado que hará las delicias que conectan tus terminales nerviosas con una realidad más transparente, traslúcida, donde la gama cromática extiende la percepción en una paleta de colores inagotables. Allí, en Pandora, sólo siento. Me imagino cómo debe ser esa conexión real entre la naturaleza, el resto de organismos vivos y el ser humano; si realmente podría conectarme por una suerte de sensores, que como humana, todavía no he despertado, con un universo también sensible. Si ambos podríamos comunicarnos y cabalgar al unísono. Mi cuerpo como un órgano más de todo el ecosistema natural. Y por tanto, en esa línea de percepción, ¿dónde están los límites entre mi cuerpo físico y ese cuerpo global? La película nos muestra que en Pandora, los “Na’vi” o cualquiera que finalmente haya conectado con su sensibilidad, es decir con la sensibilidad de una conciencia global, puede trascender y para ello ofrecen dos vías: trascender a la conciencia global o reencarnarse en otro cuerpo. Sobre ese paso, ese tránsito, el cómo son las cosas fuera de nuestro cuerpo contenedor, realmente ¡qué mala educación hemos recibido!

Desafortunadamente no creo que la ciencia ficción nos de la clave, aunque al menos se atreven a plantearla, a dar algún tipo de esperanza, que convenza o no al espectador es cuestión de la experiencia personal de cada uno, y si, me atrevo a decir que es cuestión de experiencia personal, no de creencias.

Concluyendo, podría haber hecho todo un símil entre las promesas de las tecno-utopías de la era de la información, donde esas conciencias globales se han convertido en redes sociales interplanetarias; donde la electricidad, extensión del sistema nervioso se lanza fuera de nuestros cuerpos para convertirse en un corpus colectivo virtual, pero no, creo que lo que sucede en Pandora es diferente. Por mucho que avance la tecnología, al menos próximamente, todavía no permite que nuestro sistema nervioso esté tan refinado como el de los na’vi. Porque creo que no se trata sólo de externalizar, que también, sino de internalizar, de hacerse con el registro interno de lo que es una experiencia extendida de percepción y así cabalgando con ella avanzar como diosas de la verdadera sabiduría.